El viernes 23 de noviembre se presentó en Talca el músico Carlos Figueroa junto a su banda. La verdad, era un desconocido para mí, salvo porque es hijo de un famoso baterista televisivo. Busqué información en la web sobre su trayectoria y me pareció interesante, pero cuando oí algo del disco me sonó al típico jazzero experimental con un sin fin de influencias que al final solo te alejan del jazz clásico que a mí, en particular, me encanta.
Llegué al concierto sin demasiada expectativa, musicales y por otras miles de razones extra, pero quedé muy gratamente impresionada con la calidad de los músicos y con el tipo de jazz experimental que trabajan. Los solos que se pudieron apreciar de los 5 músicos fueron excepcionales. Pero los detalles no dejan de aparecer, como algunos desagradables acoples que se produjeron con el micrófono de la cantante y con el bajo-guitarra (nunca descubrí qué era, sonaba muy agudo como para ser un bajo, lo tocaba como guitarra, pero de pronto sonaba como bajo ¿?).
Pero por lo demás, un excelente concierto, gratuito gracias al Fondo de la Música.







suena mas agudo porque se le agregan 2 cuerdas de lo normal, una mas baja y una mas aguda...