Bárbara

UN ABRAZO...

Cerati-Calamaro_Carreira_17457.JPG

Nunca se me pasó por la cabeza que un evento como el que nos ha sucedido iba a pasarme la cuenta de esta manera, que me iba a trastocar las cosas de tamaña forma. Cuando me ha sucedido algo que me ha dejado mal pasan unos días y mi cabeza vuelve a levantarse con más fuerza que antes y adelante!

Esta vez estoy segura no será la excepción, pero por dios que me ha costado estabilizar algo mi cabeza, lo estoy logrando de  a poco, a paso lento, pero con los nervios destrozados.

Anoche recordaba aquella horrorosa madrugada del 27 de febrero... Cuando todo ocurrió no sentí más ruidos que de las cosas que caían a mis pies y vidrios quebrándose en mil pedazos; ese es el único sonido que asocio a ese momento y que aún me da escalofríos. Anoche lo volví a escuchar y mi espalda se heló por un momento. Y esa oscuridad que se posó después, tan larga, tan inacabable en donde la soledad fue nuestra única compañera. Cuando la radio se apagó fue una sensación de inmensidad inabarcable, insospechada, más negra aún... Nunca en mi vida me sentí tan sola como en esa ocasión. Nunca había necesitado más un abrazo de alguien que me acogiera sin esperar nada a cambio de mí. Tampoco sabía que a la distancia mucha gente que me quería lo estaba haciendo.

Aún sigo recibiendo ese apoyo, todos los días, a la distancia. Y ayer sentí uno en especial, el gran abrazo que Argentina nos dio a los chilenos, en especial el de Gustavo Cerati, un artista al que sigo desde mis 12 años, un tipo que hizo parte de su vida acá en nuestro país, que armó su familia acá, que veraneaba en nuestra región, un tipo que a veces visitaba a la destruida Iloca para pasar un buen rato. Para los que aún lo dudaban, quedó  demostrado que es un tipo de buen corazón. 

El evento organizado por él, por Ricardo Darín y por Los Fabulosos Cadillacs fue todo un éxito, se ha hablado de 50.000 asistentes, hasta de 100.000. No sé la cifra exacta, lo que al final importa es ese gesto de hermandad que agradeceremos eternamente, un tendida de mano como muchos otros países nos han dado, pero que por venir de un país que tenemos al ladito, con quienes a veces hemos tenido roces, y que han formado parte de nuestra cultura, es aún más loable. Gracias al pueblo argentino y a mis amigos argentinos.

Y claro, aún así sigo necesitando ese abrazo que me proteja, que me cuide y me aleje de todo esto. Es lo único por lo que podría viajar kms y kms para buscar, a donde sea. Ni siquiera el abrazo pequeñito y sincero de mi gordito he tenido... y cómo extraño esa paz que él me da tan solo con mirar sus ojitos!

Publicidad por Bligoo.com

Escribe un comentario

¿Quieres usar tu foto? - Inicia tu sesión o Regístrate gratis »
Comentarios de este artículo en RSS